miércoles, 9 de enero de 2013

Afrontar el miedo

Bueno, me toca mi primer examen de la universidad. Supongo que no debería preocuparme demasiado, he afrontado cosas peores y lo llevo bastante preparado. Sin embargo, estoy asustado como un niño en su primer día de colegio, no sé qué es lo que me voy a encontrar mañana al entrar en el aula y tengo miedo. Miedo a suspender. Al fracaso. A la derrota. Irónicamente, ese miedo hace que me den ganas de no hacer el examen, lo que supondría aceptar la derrota antes de plantar batalla. El miedo es el peor veneno.

Afrontar el miedo

Una negra losa
Sobre tu ser
Una negra sombra
Te impide ver

Corres, huyes
No hay salida
Saltas, chillas
El terror te sume

Se paraliza tu cuerpo
Tu alma se congela
El miedo es tu veneno
La valentía, la anhelas

Un escalofrío te recorre
Desarmando tu voluntad
Quebrando tu empuje
El pavor te obliga a parar

Aquello que intentaste evitar
Es lo que ahora debes afrontar
Aquello que un día temí
Es lo que ahora está frente a mi

 Escuchas los sonidos
Del sino inevitable
Momento interminable
Se disparan tus instintos

"Es ahora o nunca"
Murmurando te dices
"No hay vuelta atrás"
Inquieto, te repites

Te enfrentas a tu destino
Cara a cara, con determinación
No hay valor, sólo aceptación
Porque el miedo es negar el camino

Aprietas con fuerza el puño
Hay rabia en tu mirada
La suerte está echada
El miedo ya no es tu veneno

lunes, 7 de enero de 2013

Voces de insurrección

Cada día es lo mismo. La misma mierda. Las mismas noticias en el mismo telediario con el mismo presentador. Los mismos anuncios que te incitan a consumir y no pensar, a tener inseguridades que debes suplir consumiendo, cumpliendo con obediencia los preceptos de la Religión del Capital. Siempre la misma rutina, mientras los que nos oponemos a este circo esperamos con ansia y luchamos porque llegue el día en que la rueda deje de girar.

El día que temen

En el mundo de la imagen,
En la tierra del capital
Un hombre joven vive
Un ciudadano normal

En la tierra del engaño
Duro estudió y duro trabaja
Horas pasan sin descanso
Bajo el Capital, el monarca

Todos los días lo mismo
Al alba el mismo desayuno
El mismo ingrato trabajo
Horas extra hace a menudo

"La empresa va mal"
Dice el cruel patrón
"Os debemos el sueldo bajar"
Continúa el gordinflón

Llega cansado a casa
Enciende el televisor
Ahora calla y compra
Consume, obedece al Señor

La rueda gira y gira
No cesa ni se detiene
Tortura que no termina
No importa lo que sientes

En el Reino del Capital
El rico es el bueno
El obrero es el malo
Por pagas debe suplicar

El insaciable burgués
Con su enorme avaricia
El saco rompió ayer
¿De quién fue la desidia?

"Vosotros fuisteis"
Dice el millonario
"Razón tenéis"
Replica el manso

¿Cuándo cesará 
este circo infernal?
Esta realidad absurda
Esta pesadilla inmunda

La rueda gira y gira
El rico ríe y engorda
El pobre, hambriento
Agradece la limosna

¿Cómo hemos llegado
a tal disparatado extremo
cuando robando al explotado
dando limosna, eres bueno?

¡YA BASTA!
Grita una voz
¡YA LLEGÓ!
Grita audaz

La rueda se detuvo
El rico tembló
El obrero escuchó
Habló al fin el mudo

Es el día que temen

domingo, 6 de enero de 2013

Poemas nocturnos

Desde siempre he sido una persona a la que le ha costado conciliar el sueño, y especialmente difícil se me hace si algo me preocupa. Pensaréis que esto es normal y que también os ocurre a vosotros. Y no os equivocáis, o eso supongo. El caso es que hoy, como otra cualquiera de mis noches de insomnio atacado por los nervios y la angustia por problemas personales, me he puesto a escribir, y aquí tenéis el resultado.


La esperanza que aguarda tras un amanecer

Tal vez sea hoy el día
De guardar las tristezas
Barrer las penas
Y sacar las banderas de la alegría

Los miedos acorralan al ser
Somos herederos de la cobardía
Un paupérrimo legado
Con mil deudas en su haber

A menudo cuando despierto,
Incapaz de reunir fuerzas
Me acurruco en mi lecho
Me abandono a mis penas

Pero otros días llegan
El amanecer me infunde coraje
Las llamas se renuevan
Recupero de esperanza el hambre

Es afrontar la vida
La actitud del sabio
Negarla, lamerse la herida
Apología al fallo

Noches de insomnio
Acompañado por mis penas
Me recreo en mi delirio
Duermo con la hoguera del alba

Mis fantasmas me llevan junto a Morfeo,
y sudando despierto de una pesadilla
¿Cuánto han de durar mis tormentos?
¿Cuánto han de costar mis asfixias?

Pongo música en la radio
Me envuelvo en las mantas
Y me pregunto por mis fallos
Me contestan mis hazañas

El coraje vuelve y duermo
El descanso al fin llega
Tras la larga noche de desvelo
El luminoso día se asienta

Un par de poemas.

Bueno, como esta es mi primera entrada del blog, aprovecho para explicar un poco de qué va el asunto. Para no desaprovechar todo lo que se me ocurre cuando me aburro (Narraciones, reflexiones, poemas) he creado este blog donde iré colgando todo lo que se me ocurra. De momento dejo un par de poemas que hice hace un tiempo y no sabía qué hacer con ellos.

Existir

Lágrimas, agonía
Tristeza, desdicha
Esto es el vivir
Vivir es sufrir

Risas, alegría
Amistad, dicha
Esto es el vivir
Las dos caras ante mi

¿Vale la pena
sufrir la vida?
Dulce es la vista,
de la lucha, la recompensa

Luchar contra la vida
Remar hacia el futuro
Buscar, aguantar la herida
Hasta la victoria final, la vida.

Banderas rojas

Recuerda aquel tiempo
Aquella gloriosa época
Obreros con el puño al cielo
Milicias en pie de guerra

La victoriosa quinta brigada
Durruti el indomable
La incansable Pasionaria
Valientes obreros en las calles

Incansables combatieron
La opresión hicieron frente
Finalmente sucumbieron
Impávidos afrontaron la muerte

Ya no ondean las banderas rojas
Ya no cantan los fusiles
Se durmieron las conciencias
Y nos vigilan los mastines

Gritos de revolución en las colinas
Hoy gritos de algún payaso en la tele
Cánticos de libertad en la mañana
Hoy sólo balidos de inconscientes

Se despide al obrero
Y este sigue apoyando
El circo de usureros
Que le roban a diario

Cerdos critican la revolución
Mientras viven en palacios
Resguardados en su mansión
Con pobres hambrientos en el barrio

Muérase la ignorancia
Despierten las conciencias
Y el pueblo oprimido se levante
Que de una vez al tirano mate