domingo, 6 de enero de 2013

Poemas nocturnos

Desde siempre he sido una persona a la que le ha costado conciliar el sueño, y especialmente difícil se me hace si algo me preocupa. Pensaréis que esto es normal y que también os ocurre a vosotros. Y no os equivocáis, o eso supongo. El caso es que hoy, como otra cualquiera de mis noches de insomnio atacado por los nervios y la angustia por problemas personales, me he puesto a escribir, y aquí tenéis el resultado.


La esperanza que aguarda tras un amanecer

Tal vez sea hoy el día
De guardar las tristezas
Barrer las penas
Y sacar las banderas de la alegría

Los miedos acorralan al ser
Somos herederos de la cobardía
Un paupérrimo legado
Con mil deudas en su haber

A menudo cuando despierto,
Incapaz de reunir fuerzas
Me acurruco en mi lecho
Me abandono a mis penas

Pero otros días llegan
El amanecer me infunde coraje
Las llamas se renuevan
Recupero de esperanza el hambre

Es afrontar la vida
La actitud del sabio
Negarla, lamerse la herida
Apología al fallo

Noches de insomnio
Acompañado por mis penas
Me recreo en mi delirio
Duermo con la hoguera del alba

Mis fantasmas me llevan junto a Morfeo,
y sudando despierto de una pesadilla
¿Cuánto han de durar mis tormentos?
¿Cuánto han de costar mis asfixias?

Pongo música en la radio
Me envuelvo en las mantas
Y me pregunto por mis fallos
Me contestan mis hazañas

El coraje vuelve y duermo
El descanso al fin llega
Tras la larga noche de desvelo
El luminoso día se asienta

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