Todos tenemos sueños, aspiraciones o deseos. Es algo totalmente natural y que va implícito en ti mismo. Rara vez llegan a cumplirse nuestros deseos más profundos, y en el fondo lo sabemos, pero la motivación por alcanzarlos nos impulsa a intentar de todos modos llegar a ello y define nuestro proyecto vital. Ahora bien, ¿Qué ocurre cuando alguien se topa con la cruda realidad y comprende que es imposible que sus deseos se realicen? ¿Qué ocurre cuando esa persona ve sus aspiraciones destrozadas, tanto para un futuro lejano como proyectos para un futuro cercano temporalmente? La frustración es un mal enemigo. Nos hunde y nos impide vivir tranquilos. Nos quita las ganas de continuar el camino y acaba con todo aquello que estabas logrando al luchar por tus sueños: mejorar tú mismo, conocer a más gente como tú o muchas otras cosas que podrías haber obtenido en tu búsqueda se desvanecen. O más bien la posibilidad de llegar a ello. Lo entiendes, pero sin embargo, ¿Qué sentido tiene luchar por un sueño muerto? Peor aún, en palabras de Los Suaves ¿qué es la vida sin sueños?
No hace falta, sin embargo, ver uno de tus grandes sueños muerto para conocer la frustración. Basta con sufrir una experiencia que te haga verlos más lejanos o que te haga perder la posibilidad de alcanzar una de tus aspiraciones "menores", de las más cercanas. Algo que te haga verlo todo con más pesimismo, al ver que ni algo sencillo eres capaz de alcanzar.
Frustración
Una negra espina
Una pesada cadena
Una herida sangrante
Al vacío me condena
El valor se muere
Las ganas, se pierden
Cárcel sin barrotes
Una prisión en la mente
Antaño alegrías y esperanza
Hoy más muertas que la revolución
No comprendes la situación
Sólo la tristeza te aguarda
Al principio incredulidad
Un mudo aullido de rabia
Trepa por tu garganta
Lágrimas huyen por tu rostro
Desesperado, comienzas a gritar
Destrozas cosas, libros vuelan
Pero ni en tu cólera encuentras
El consuelo de saber la verdad
Te dejas caer en tu asiento
La rabia persiste, no da tregua
El dolor te corroe cual insecto
Negras reflexiones llegan a la cabeza
Finalmente llega la tristeza
Ataca la dulce y amarga depresión
No sabes qué hacer de tus penas
Caes sin remedio en la indecisión
Finalmente llega el malhadado Vacío
Ya no hay sentimientos ni emociones
No sientes absolutamente nada, sólo frío
Tortura y cadenas para los corazones
Sólo queda esperar, desesperanzado
A la esperanza que aguarda tras un amanecer
Apago las luces y la música enciendo
Acunado por las notas no hay nada que temer.
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